UNTAMAGIRU Y EL ARTE DE LA RISA COMO RESISTENCIA OKINAWENSE
“Mi país no es parte de Estados Unidos o de Japón: ¡Yo soy un hijo de Ryūkyū!”
Así declara el personaje de Untamagiru en la película homónima del año 1989, dirigida por el cineasta okinawense Gō Takamine. En sus palabras hay una suerte de encarnación del espíritu folclórico y de resistencia ryukyuense, frente a un colonialismo que buscó despojar a una identidad histórica de sus propias raíces en pos de una asimilación que, aún a día de hoy, precisa de la irreverencia cultural para ser confrontada, puesta en tela de juicio y (¿por qué no?) derribada en algún momento.
De hecho, bajo esa premisa de reivindicación, la cinta de Takamine retrata, en clave de comedia con tintes dramáticos, la historia de Giru, un campesino que está enamorado de la supuesta hija de su jefe, dentro del contexto social y político en el que Estados Unidos “devolvió” Okinawa a Japón en 1972. Lo interesante aquí es cómo la obra nos muestra de qué modo el romance de Giru desencadena una reflexión sentida sobre la idiosincrasia okinawense y cómo sus formas de resistencia se resignifican constantemente.
A través de este amor, el protagonista hace enfadar a la deidad principal del bosque Untama, ya que la joven que pretende resulta ser hija de este dios. Por ello, condenado a muerte por su profanación, Giru experimenta su propio kamikakushi (神隠し) o desaparición ocurrida por deidades o espíritus, y es rescatado por un dios de un árbol, que lo recompensa por haber salvado previamente a su hijo de morir ahogado. Luego de este hecho obtendrá el poder de levitar y de atraer cosas, y se convertirá en Untamagiru, un espíritu protector de los pobres, que se involucra con el movimiento independentista okinawense y adopta, de algún modo, la forma corpórea del verdadero corazón uchinanchu.
Quizás la mayor lucidez de esta obra sea abrazar el imaginario artístico de Onaha Būten (1897-1969), un comediante amateur okinawense que desarrolló un reconocible “arte de la risa” a través de canciones, teatro clásico ryukense o mandan (un arte interpretativo que mezcla monólogos con música popular). La belleza de su comedia estaba en esconder la propia lucha de Ryūkyū en sus palabras, usando sutilmente el uchinaaguchi para hacer reír y unir simbólicamente al pueblo okinawense, dentro de un sentido que sólo ellos podían comprender.
En su afán conquistador, con el que anhelaban ser más astutos, los estadounidenses permitían la expresión cultural ryukyuense buscando aceptación y subordinación. Pero lo que nunca esperaron o quisieron entender fue que dentro de ese arte había más que simple música, danza o teatro: estaba el espíritu de un pueblo inquebrantable unido en un lenguaje que nunca iba a ser leído en todos sus matices. Las obras de Būten, de hecho, sobrevivieron la censura, ya que estaban impregnadas de lo que James C. Scott llama “discurso oculto”, un doble sentido que emana resistencia cultural. Hay, tal vez, una inmortalidad necesaria en esta política del engaño humorístico.
Tener este trasfondo nos ayuda a comprender mejor cómo Untamagiru utiliza esta semántica para hacer crecer su narrativa. De hecho, vemos que uno de los principales discípulos de Onaha Būten actúa en la película como peluquero, y no es otro que Rinsuke Teruya, quien popularizó en los años 50 el llamado watabusho, un estilo de presentación inspirado en su mentor que incluía música okinawense mezclada con humor y comentarios sociales. En esta película ejecuta pequeños interludios de esta índole que cuentan sobre la situación de Okinawa y de Untamagiru, y es acompañado por el sanshin del también músico de posguerra Rinshō Kadekaru y la voz de la magistral Jun Togawa, una artista de vanguardia icónica de los años 80.
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Que esté Togawa ahí no es casualidad, habiendo ya participado en la película previa sobre Okinawa de Takamine “Paradise View” (1985), la cantante manifestó un interés por la situación social okinawense y también por la confrontación frente a los imperialismos. En su disco Kyokutou Ian Shouka de 1985 lanzó la canción Umi Yakara (的海ヤカラ) que reconvierte el sonido de la danza Eisa y narra la historia de una mujer enamorada de un pescador de la ciudad de Itoman, siendo la misma una reinterpretación de una famosa canción folclórica okinawense y estando completamente cantada en uchinaaguchi.
Un pescador de Itoman, justamente, es también el protagonista de una de las obras más conocidas de Būten: Sekai man’yū. Aquí este personaje relata a un hombre letrado sobre sus viajes sin dinero por el mundo, y menciona a varias personalidades intercambiando sus nombres con palabras okinawenses. Por ejemplo, dice que conoció a Hitler y le dice Hittorā (atrapar en okinawense) porque atrapa a los demás países. O bien a Churchill le dice Chā uchā chirū (Chirū, la vendedora de té del castillo de Shuri). De este modo el discurso oculto ejerce un rol fundamental para crear una cosmovisión que sólo el pueblo okinawense puede comprender. No solamente por el idioma, sino porque el pescador rebaja a todos estos líderes y dominadores a su nivel, lo cual es una muestra de resistencia y audacia dialéctica.
Pero si hablamos de la música en Untamagiru, también debemos focalizarnos en su compositor, Koji Ueno, quien crea melodías autóctonas que infunden ese sentido de realismo mágico y manifiesto político. Además, fue compañero de Togawa en el grupo Guernica, que desafiaba los discursos imperialistas en su música, puesta en escena y portadas, tomando la estética del período de entreguerras y la propaganda de ese entonces para subvertirlas.
También, algo que destaca en la película es el protagonista principal. Empieza siendo un peón explotado y pobre, y termina como un mártir que encarnó a Okinawa misma como símbolo. Sus actos, sus formas, todo remite a una representación humana (o no) de lo que identifica a Ryūkyū, tiene una personalidad repleta de convicciones, utiliza el humor para resistir y ayuda a aquellos okinawenses que no se resignaron al control ajeno, y que buscan restaurar la autonomía de antaño. Untamagiru, incluso, termina actuando de sí mismo en una obra que retrata su vida, mostrando de esta manera que también existe en el arte, y que va a seguir resistiendo cómo idea más allá del tiempo o de las dudas que depositen sobre la identidad de Okinawa. En una época donde la resistencia de Ryūkyū es un chanpuru (mezcla) entre Estados Unidos y Japón, Untamagiru nace como un chanpuru entre lo humano y lo divino para legitimar la independencia de Okinawa, ya sea como reino o como república. Un puente humano, pero también la validación divina. Un superhéroe folclórico de espíritu isleño.
Esta dualidad nace del bosque en el que Giru se transforma y adquiere sus poderes, se trata del Untamamui, ubicado entre las ciudades de Yonabaru y Nishihara, un lugar repleto de utaki, término okinawense para referirse a los lugares sagrados. De hecho, la leyenda folclórica en la que se basa la película nació en este lugar, y fue representada también teatralmente. El logro de Gō Takamine fue redescubrir la esencia de este personaje, una suerte de Robin Hood ryukyuense, de cara al contexto moderno de neocolonialismo y asimilación. Hablada completamente en uchinaaguchi, Untamagiru es la historia de un hijo de Ryūkyū, esparciendo esperanza a través de una cosmovisión cultural única, con sátira y fuerza identitaria, anhelando ser escuchado dentro del silencio al que buscan someter a las minorías. Una lectura pertinente pero también necesaria para construir un sentido de pertenencia y comprensión histórica. Una resistencia cubierta de memoria y sueños.
Imágenes: Asian Movie Pulse, IMDb, Captura
Referencias:
Takahashi, M. (2016). Subvertir los valores y reírse de la autoridad: El arte de la risa como táctica de resistencia. En S. Dube e I. Banerjee-Dube (Eds.), Culturas políticas y políticas culturales (pp. 135–164). El Colegio de México.
Power of Okinawa. (2011, 24 de enero). Island Voices: Rinsuke Teruya. WordPress. https://powerofokinawa.wordpress.com/2011/01/24/island-voices-rinsuke-teruya/
Nishihara Town. (s. f.). 運玉森(Untamamui). 西原町ホームページ (Sitio web oficial del municipio de Nishihara). https://www.town.nishihara.okinawa.jp/site/bunkazai/1044.html
Tanami Theater. (s. f.). オキナワンドリーム 『ウンタマギルー』 [Okinawa Dream: Untamagiru]. note. https://note.com/tanami_theater/n/n21d1567eb16f
Ma, R. (2020). Okinawan Dream Show: Approaching Okinawa in moving image works into the new millennium. En Independent filmmaking across borders in contemporary Asia (pp. 163–195). Amsterdam University Press.













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