El Samurai Blue desenvainó su katana: Japón goleó 4-0 a Túnez y encaminó su clasificación

La Selección de Japón venció 4-0 a Túnez en su segundo partido del Mundial y dio un paso importante hacia la próxima ronda. El equipo de Hajime Moriyasu mostró orden, velocidad y eficacia, tal como había anticipado el entrenador en la previa: defensa firme y ataque rápido, la idea japonesa de 堅守速攻 Kenshu sokkou.

Del empate ante Países Bajos al golpe ante Túnez

Japón llegaba con confianza después del empate 2-2 ante Países Bajos, disputado el 14 de junio. Frente a un rival de gran jerarquía, casi un muro alto neerlandés, el Samurai Blue había logrado levantarse dos veces y sumar un punto valioso. El partido ante Túnez servía para confirmar que aquel resultado no había sido casualidad.

Y Japón lo confirmó con autoridad.

Daichi Kamada abrió el marcador en los primeros minutos. Luego, Ayase Ueda convirtió dos goles y Junya Ito completó la goleada. Sin Takefusa Kubo, su número 10, Japón mostró que su fuerza no depende de una sola figura, sino de un grupo sólido y bien afianzado.

Kubo había sufrido un pequeño esguince en la rodilla izquierda durante el partido ante Países Bajos y permaneció en Estados Unidos para continuar su rehabilitación, sin viajar a Monterrey.

Moriyasu ya conocía a Renard

En la previa también había un dato táctico importante. Túnez llegaba con nuevo director técnico: el francés Hervé Renard. Moriyasu ya lo conocía por haberlo enfrentado cuando Renard dirigía a Arabia Saudita en las eliminatorias rumbo a Qatar.

Ese antecedente ayudaba a entender el planteo japonés. Japón debía estar preparado para un rival físico, intenso y con necesidad de ganar. Pero el Samurai Blue leyó bien el partido, defendió con orden y golpeó con precisión.

También llamó la atención, como suele ocurrir, la imagen de Moriyasu tomando apuntes durante el encuentro. En redes, algunos lo compararon con Death Note, como si cada anotación escondiera una lectura táctica del rival. Más allá del humor, Japón mostró planificación y paciencia.

Una hinchada que cruzó lluvia, frontera e idiomas

La historia japonesa en Monterrey no estuvo solo en la cancha. En X circularon testimonios, fotos y videos de hinchas japoneses que relataron las dificultades para llegar desde Dallas, donde Japón había jugado su primer partido.

Algunos organizaron el viaje entre amigos, alquilaron casas y autos para compartir gastos. Otros, según esas publicaciones, sufrieron vuelos suspendidos por el clima. Algunos llegaron en micro, cruzando la frontera entre Estados Unidos y México, en trayectos de casi 15 horas. Otros volaron la misma mañana del partido. La lluvia, los truenos y las complicaciones en Monterrey hicieron aún más difícil la llegada.

Aun así, muchos estuvieron presentes y llenaron de camisetas japonesas las calles de la ciudad mexicana.

México también alentó a Japón

La fiesta no fue solamente japonesa. Muchos mexicanos acompañaron al Samurai Blue y terminaron formando parte de la hinchada. También los voluntarios mexicanos se sumaron al festejo por el gran triunfo de Japón.

Comenta Betty, una mexicana de Monterrey:

“Como soy amante de la cultura japonesa, disfruté mucho el partido y la convivencia de los japoneses. Me impresionó ver a la porra de Japón alentando al equipo. Yo me senté debajo de ellos y toda la banda alentaron al equipo sin parar. Me gustó ver que la pasión del fútbol también se vive en Japón!!!”

El estadio en el que jugó Japón es el de Rayados, el Club de Fútbol Monterrey. Betty y su papá son hinchas de Rayados. Asegura que la mayoría de los espectadores de los rayados y los mexicanos de otros estados apoyaba a Japón y que la vibra se sintió maravillosa.

Betty, gran amiga de los japoneses, que aprende japonés desde hace un par de años, también pudo entablar algunas conversaciones con ellos. Además, contó:

“La gente mexicana que no tenía una playera del equipo de Japón y que quería apoyar a la selección japonesa, usaba algo relacionado a Japón. Algunos iban vestidos de Mario bros, otros llevaban a Pikachu, otros llevaban camisas de animé.”

Y concluyó:

“Estuvo muy divertido”

El fútbol como idioma compartido

En la previa y en el estadio se escucharon cantos de aliento, festejos con ritmo futbolero argentino y gestos que en redes muchos asociaron con celebraciones propias de los jugadores y la hinchada argentina.

El grito era japonés, pero algunos movimientos y formas de celebrar parecían salidos de una tribuna sudamericana. Algunos decían haber aprendido esos cantos de hinchas argentinos que viajaron a Japón. Otros, de japoneses que alguna vez pasaron por Argentina. De cualquier forma, la imagen fue clara: el Mundial volvió a demostrar que el fútbol también es un idioma compartido.

Un sol japonés con camiseta azul

La goleada tuvo además un marco histórico: Túnez-Japón fue el partido número 1000 en la historia de los Mundiales. Y para Japón, la fiesta terminó de la mejor manera: con cuatro goles, una actuación colectiva sólida y una hinchada emocionada.

Después de la lluvia, siempre sale el sol. En medio de la tormenta y las inundaciones que afectaron a Monterrey, terminó saliendo el sol: un sol japonés con camiseta azul.

Después de empatar ante el muro neerlandés y golear a Túnez con autoridad, el Samurai Blue dejó claro que no llegó al Mundial para mirar de lejos. Llegó para competir.

Como había dicho Moriyasu en la conferencia de prensa previa, Japón quería luchar junto a sus hinchas y junto a los amigos de Japón en todo el mundo : 共闘 kyotou El entrenador había señalado que el equipo lleva ese apoyo en el corazón cada vez que sale a la cancha y que ganar en un Mundial nunca es fácil.

Pero esta vez Japón golpeó con firmeza, defendió con orden, atacó con velocidad y dejó claro que su katana sigue afilada.

¡Vamos, Japón!  Gambare Nippon! 

P.D. Próximo partido: Japón vs. Suecia, el 25 de junio a las 20:00, hora argentina. 

Autor

  • Tomoko Aikawa es Licenciada en Estudios Latinoamericanos y Lingüística hispánica y es Especialista en Gestión Logística, Calidad, y Comercio Internacional con orientación en alimentos. Además, es intérprete, traductora, profesora de japonés y español. También es periodista y corresponsal de medios japoneses. Oriunda de Hiroshima. Es Embajadora de Hiroshima por la paz. Es Asesora Internacional de la Red de Alcaldes por la Paz (http://www.mayorsforpeace.org), dirigida por el Intendente de Hiroshima mediante la Fundación Sadako https://www.facebook.com/fundacionsadako/

    Es la traductora de "La herencia de la Madre" de la editora Adriana Hidalgo y "Luz y oscuridad: una continuación" (Zoku Meian, 1990). Se trata de la primera novela de esta autora japonesa que permanecía inédita en español, y en la que imaginó un final para la obra de mismo nombre "Meian" (Luz y Oscuridad) que dejó inconclusa con su muerte Natsume Sōseki.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta