Mascotas de Okinawa: las historias de sus pueblos

Si un pueblo o una ciudad tuviera que resumirse en un personaje, ¿qué elegiría mostrar? Podría recurrir a un alimento, una celebración, un animal propio de la región o una figura de su historia. También podría representar una forma de trabajo, un paisaje que necesita protección o una tradición que espera transmitir a las generaciones siguientes.

En Japón, estos personajes que se vinculan con un lugar son creados por gobiernos municipales; otros pertenecen a asociaciones turísticas, cámaras comerciales o programas públicos. Promocionan productos, participan en festivales, explican políticas ambientales, reciben visitantes o aparecen en vehículos y espacios públicos.

Okinawa tiene 41 municipios, y sus nombres forman parte de la memoria de las comunidades uchinānchu de América Latina. Para sus descendientes, los pueblos siguen siendo referencia del origen familiar. Estas mascotas, creadas en su mayoría mucho después de las primeras migraciones, permiten observar la imagen que esos lugares construyen y hacen circular en el presente.

Esta es la primera entrega de una serie dedicada a las mascotas de Okinawa, sus historias y los elementos que componen cada personaje. Son distintas maneras de contar un lugar y, también, una invitación a conocerlo.

Eibō: el eisā como emblema de una ciudad

La ciudad de Okinawa (Okinawa-shi) se presenta como la ciudad del eisā. Su personaje Eibō lleva un gran ōdaiko, se cubre la cabeza con un sāji y tiene como especialidad bailar al ritmo de Tōshin dōi, una de las canciones festivas más populares de Okinawa y que suele cerrar las presentaciones de eisā y acompaña el kachāshī, el baile colectivo del final de las celebraciones.

Durante el Kyū-bon, las asociaciones juveniles recorren los barrios tocando tambores, bailando con las manos y cantando acompañadas por el sanshin. La danza se dedica a los antepasados y reúne a los vecinos en las calles. La ciudad de Okinawa mantiene una relación particular con esta práctica: en 1956, la entonces ciudad de Koza organizó el primer concurso que dio origen al actual Okinawa Zento Eisa Matsuri. Años más tarde Koza se fusionó con el municipio de Misato y de esa unión nació la ciudad de Okinawa.

A Eibō se lo puede encontrar en luminarias, monumentos y tapas de alcantarilla. Con el tambor levantado y una pierna en movimiento, Eibō parece estar siempre a punto de empezar a bailar.

Presentación de eisa en la ciudad de Okinawa, 2010

Gosamaru: del castillo a las calles de Nakagusuku

La mascota de Nakagusuku representa a Gosamaru, un aji o señor regional que vivió durante el siglo XV y participó en el proceso de unificación de Okinawa. Fue reconocido especialmente por su capacidad para construir y reforzar fortificaciones.

Alrededor del año 1440 se instaló en el castillo de Nakagusuku por orden del gobierno real. Allí amplió el conjunto y fortaleció sus defensas. El castillo está formado por seis recintos rodeados por murallas de piedra caliza que siguen las curvas del terreno. La construcción del tercer recinto y del recinto norte se atribuye a Gosamaru.

Falleció en 1458, durante un conflicto con Amawari, otro poderoso aji que gobernaba desde el cercano castillo de Katsuren, un importante centro de poder y comercio marítimo de la costa oriental de Okinawa. Según el relato tradicional, Amawari acusó a Gosamaru de preparar una rebelión. Cuando las fuerzas reales atacaron Nakagusuku, Gosamaru se negó a combatir contra el rey y se suicidó. Esta imagen del vasallo leal se consolidó en crónicas y obras de kumi odori como Nidō Tekiuchi y, más tarde, Chūshin Gosamaru.

En 2009, Nakagusuku convirtió a Gosamaru en su personaje oficial para acercar esta historia a los habitantes y promocionar el castillo. La figura política y militar adquirió entonces rasgos cotidianos: es fuerte, amable y hábil para la carpintería doméstica, una característica que conserva el vínculo con su fama como constructor.

En este caso, la arquitectura cumple un papel central: las murallas permanecen como evidencia material de la historia que la mascota representa. Gosamaru conecta al antiguo señor, al constructor y al sitio patrimonial que hoy identifica a Nakagusuku.

Der.: Amawari, izq.: Gosamaru

Ito-chan: el trabajo de las anmā

Ito-chan pertenece a la Asociación de Comercio e Industria de Itoman y aparece también en piezas municipales que promocionan los productos locales. Su perfil cuenta que creció observando a las anmā, mujeres conocidas por su fortaleza y su capacidad de trabajo.

La elección remite a la historia de esta localidad pesquera, donde las mujeres tuvieron un papel central en el comercio. Mientras muchos hombres salían al mar, ellas se ocupaban de distribuir y vender los productos de la tierra y del mar. Una de sus actividades características era el kamiakinē: llevaban sobre la cabeza grandes recipientes hasta los mercados o las localidades cercanas, a veces con sus hijos pequeños a la espalda.

Ito-chan representa así la fortaleza y el trabajo de las mujeres de Itoman, fundamentales para la economía de la ciudad.

Kin Tāmukun: dos alimentos que cuentan la historia de Kin

Kin Tāmukun es un espíritu del tānmu, nombre okinawense del taimo, un tipo de taro cultivado en campos inundados y uno de los productos característicos de Kin. El taro es una planta tropical cuya parte subterránea, rica en almidón, se cocina de manera similar a la papa. El sombrero reproduce su forma. En la camiseta lleva el escudo municipal y un plato de taco rice, una comida nacida en esta localidad y ligada a su historia contemporánea.

El personaje reúne así dos alimentos muy diferentes. El taimo remite al agua, al cultivo y a un paisaje agrícola formado a lo largo del tiempo. El taco rice nació en 1984 en un local de comidas situado frente a la entrada de Camp Hansen, una extensa base y área de entrenamiento del Cuerpo de Marines de Estados Unidos que se extiende por Kin y otros municipios de la isla principal de Okinawa. Su creador buscaba ofrecer a la clientela estadounidense una comida económica y abundante. Para ello colocó sobre arroz la carne condimentada utilizada en los tacos. La preparación original era muy sencilla: arroz y carne, mientras que el queso y los vegetales se ofrecían como agregados. El plato terminó convirtiéndose en una de las comidas más reconocidas de Okinawa.

Ese origen forma parte de una transformación territorial iniciada después de la guerra. Durante la ocupación y administración estadounidense de Okinawa, amplias extensiones de tierra fueron expropiadas para construir instalaciones militares. Muchos habitantes perdieron sus viviendas y campos de cultivo, su principal medio de subsistencia. En Kin, la presencia militar continúa siendo especialmente visible: Camp Hansen y los campos de entrenamiento situados sobre la costa ocupan alrededor del 56 % de la superficie del pueblo.

El taco rice nació en este escenario. Su historia conserva la huella de las expropiaciones, los desplazamientos y la reorganización económica producida por la presencia militar. En el cuerpo de Tāmukun, esta comida comparte espacio con un cultivo profundamente vinculado a la tierra que esa misma historia transformó.

El taimo ocupa, además, un lugar importante en la cocina okinawense. Se utiliza en preparaciones como el tānmu dingaku, de consistencia dulce y espesa, y el duru wakashī, elaborado con el tubérculo, sus tallos, carne de cerdo y caldo. Como alrededor de la planta madre crecen numerosos tubérculos, se lo asocia con la continuidad de la familia y forma parte de distintas comidas de celebración.

La creación del personaje tuvo una dimensión participativa. En 2013, el pueblo realizó una convocatoria abierta para diseñar una mascota que se identificara con sus particularidades. Un comité seleccionó varias propuestas y los habitantes eligieron el diseño mediante una votación.

Kin Tāmukun reúne así, distintas capas de la historia local. Un cultivo ligado al paisaje agrícola y una comida surgida alrededor de una base militar forman parte de aquello que el pueblo reconoce como propio, aunque procedan de momentos y circunstancias muy diferentes.


Taco Rice
Taco Rice

La imagen que cada pueblo construye

Estas mascotas condensan aspectos muy diferentes de Okinawa. También fueron creadas de distintas maneras: algunas surgieron de convocatorias abiertas y votaciones de los habitantes, otras responden a una declaración municipal, un aniversario, una asociación comercial o una estrategia de promoción cultural. Pero detrás de sus perfiles y gestos aparece una decisión institucional acerca de qué historia contar y cómo volverla cercana.

Vistas desde Latinoamérica, estas mascotas ofrecen una imagen contemporánea de lugares cuyos nombres han circulado durante generaciones dentro de las comunidades uchinānchu. Son las imágenes que esos municipios elaboran y hacen circular hoy, muchas décadas después de las primeras migraciones.

Detrás de cada personaje podemos descubrir qué historias quiere compartir un pueblo con quienes viven allí y con quienes aprendieron su nombre desde lejos.

Este recorrido recién empieza: en la próxima publicación conoceremos nuevas mascotas y seguiremos recorriendo Okinawa, pueblo por pueblo.

Fuentes y créditos de las imágenes:

Eibō: Ciudad de Okinawa, Kōhō Okinawa, n.º 470, agosto de 2013.

https://www.city.okinawa.okinawa.jp/kouhou/H25/08/08.html

Gosamaru: municipio de Nakagusuku; imagen publicada por Zenkoku Chōsonkai.

https://www.zck.or.jp/site/local-mascot/32414.html

Ito-chan: Cámara de Comercio e Industria de Itoman; imagen publicada en Yuru Navi.

https://www.yurugp.jp/characters/1424

Kin Tāmukun: municipio de Kin; imagen publicada por Zenkoku Chōsonkai.

https://www.zck.or.jp/site/local-mascot/33397.html

Presentación de eisa, ciudad de Okinawa, 2010. Fotografía: Tech. Sgt. Jason W. Edwards. Dominio público.

Las fotos restantes son de la autora.

Autor

  • Melina Gioia Oshiro

    Melina Gioia Oshiro es Arquitecta egresada de la UBA y Técnica en Cultura y Lengua Japonesa del Instituto Superior de Estudios Japoneses Nichia Gakuin. Fue becada por JICA para viajar a Okinawa y asistir al curso “Uso efectivo del poder blando y la revitalización regional mediante el reconocimiento de las raíces de Okinawa”. Se propone acercar los estudios okinawenses específicos, para impulsar la vinculación entre Okinawa, las identidades nikkei y la sociedad en general. En Alternativa Nikkei colabora con la sección "Okinawa Chanpuru".

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta