Del emakimono al cine: la tragedia de Yamanaka Tokiwa según Sumiko Haneda

El cine de Sumiko Haneda, documentalista japonesa de posguerra, merece ser reivindicado. Quizás porque su vocación poético-narrativa revela una verdad bajo la que se construye un cine único, con un alma difícil de encontrar, que responde con una belleza encapsulada mediante imágenes que retratan a la gente común, pero también las tradiciones, la reafirmación de una identidad y, sobre todo, un deseo por hacer de la cámara un espacio para eternizarse.

Sumiko Haneda (Jfilmpow-wow)

Nacida en 1926 en Dalian, Manchuria (este año está cumpliendo 100 años), Haneda empezó su carrera trabajando en Iwanami Productions en 1950, donde primero se unió por tres años como editora de libros de la Iwanami Photo Library, y luego pasó a la división cinematográfica, trabajando como asistente de dirección de Susumu Hani en su obra Children in the Classroom de 1954. El cine documental japonés previo a esta época era mucho más formal y rígido, pero Hani empezó a centrarse en la naturalidad de las tomas, la cercanía con el costado humano y auténtico, realzando lo espontáneo en sus retratos audiovisuales.

De Hani, Haneda tomaría influencia, pero también marcaría una distancia autoral interesante. Esto lo vemos en su debut como directora en Women’s College in the Village de 1957, en el que se refleja ese estado natural de Hani, pero aparece una mirada social más amplia. Una mirada que, también, dirige su atención hacia la realidad de las mujeres.

Sus películas retratan con sensibilidad, pero también transmiten sus pasiones. A través de sus ojos vemos un imaginario que sobrevive dentro de la propia realidad que nos muestra, haciendo de la existencia de los lugares y de las personas una sentida reflexión sobre la idiosincrasia japonesa.

Quizás una muestra de esto sean el documental “The Cherry Tree with Gray Blossoms” de 1977 y “The Poem of Hayachine Valley” de 1982. En el primero, Haneda viaja a un pueblo de la prefectura de Gifu donde se encuentra el Usuzumi-zakura, un cerezo de casi 1400 años, tal vez uno de los más antiguos de Japón. Allí el árbol se convierte en un dispositivo simbólico, retratando el vínculo con los habitantes del pueblo que lo rodea y ejerciendo como muestra gráfica de la impermanencia a medida que las estaciones cambian y el tiempo pasa.

The Cherry Tree With Gray Blossoms (1977) (Asian Docs)

The Poem of Hayachine Valley (1982) (Captura)

Por otro lado, en “The Poem of Hayachine Valley”, la directora se acerca a la prefectura de Iwate, a un pueblo cercano al Monte Hayachine. Aquí la danza kagura cobra relevancia, y el deseo de sostener la tradición se enlaza con el corazón espiritual del Monte Hayachine. Las imágenes nos transportan de la vida cotidiana a espacios metafóricos y de una belleza narrativa única, sosteniendo una solemnidad conmovedora, que cultiva humanidad y valor cultural en el corazón del espectador.

Pero Sumiko Haneda, además de ser una documentalista pionera, desarrolló una obra que excede el registro de la realidad inmediata. Su trabajo sobre la memoria y el afecto mostrado por la voluntad de lo comunitario, establece un punto de unión con la historia y la pintura en su documental del año 2004 llamado “Into the Picture Scroll: The Tale of Yamanaka Tokiwa”, en el que se embarca en la historia contada por una serie de emakimonos creados por el artista Iwasa Matabei (1578-1650).

Iwasa Matabei

No obstante, para entender esta obra de Haneda es importante detenerse sobre aquello que decide filmar: un emakimono (絵巻物). Literalmente entendido como “pintura en rollo”, es necesario mencionar que hace referencia a una ilustración horizontal pintada y desplegada en un rollo de papel. De origen chino, llegó a Japón en el denominado período Nara (710-794). Sin embargo, lo que consideramos parte del arte japonés como emakimono surgiría, con sus propias características, alrededor del período Heian (794-1185) a través de las creaciones de las cortesanas que formaban parte de la corte imperial.

En ese sentido, el “Yamanaka Tokiwa Monogatari Emaki” consta de 12 emakimono pintados por Matabei, y narra la historia de Tokiwa Gozen, madre de Minamoto no Yoshitsune. Este último era hermano de Minamoto no Yoritomo, primer shogún de Japón en el denominado Shogunato de Kamakura (1185-1333). Y, además, era un general samurái destacado, siendo uno de los que, a finales del período Heian, encabezó la victoria decisiva del clan Minamoto contra el clan Taira en las denominadas Guerras Genpei (1180-1185).

“Yamanaka Tokiwa Monogatari Emaki”

“Yamanaka Tokiwa Monogatari Emaki”

Estos rollos pictóricos cuentan la historia de cómo Lady Tokiwa sale desde Kyoto en busca de su hijo, que fue enviado a escondidas a Hiraizumi, en el norte de Japón. La noble emprende ese viaje con una de sus criadas, y ambas deciden descansar en una posada en el pueblo de Yamanaka (actual Sekigahara). Lamentablemente, en este lugar un grupo de bandidos las ataca y las mata, lo que desatará la furia y posterior venganza de Yoshitsune, quien se entera al llegar a ese pueblo que su madre fue asesinada la noche anterior. Años después, siendo Yoshitsune ya un samurái renombrado, pasa por allí con su ejército y le rinde tributo a la tumba de su madre, que descansa para siempre en ese lugar entre las montañas.

Minamoto no Yoshitsune

Tokiwa Gozen

Inspirados en una famosa obra de joruri antiguo (ko-joruri), un predecesor de lo que luego sería el teatro de marionetas o bunraku, estos emakimono detallan por escrito lo que era la letra original del relato cantado por los narradores, que a su vez eran acompañados por un shamisen (laúd japonés de tres cuerdas) al momento de ejecutar la pieza, y también por marionetas simples manejadas por un operador.

El logro maravilloso de Sumiko Haneda en su documental, es rescatar esta melodía perdida y hacerla coincidir con la pintura, para ello recibió la ayuda de Seiji Tsuruzawa, un reconocido músico y compositor japonés, intérprete del tradicional gidayu shamisen. Gracias a esto, la cámara de Haneda dota de emociones a la estaticidad de las imágenes, expone pasiones y miserias, transformando la quietud de lo gestual en un discurso cinematográfico. El emakimono cobra vida, es una actuación que se basa en las miradas que existían en las pinceladas de Matabei, su esencia se refleja en su arte, pero se reinterpreta a través de la sensibilidad de la directora.

Into the Picture Scroll: The Tale of Yamanaka Tokiwa (2004)

Into the Picture Scroll: The Tale of Yamanaka Tokiwa (2004)

Into the Picture Scroll: The Tale of Yamanaka Tokiwa (2004)

Al ver esto es fácil preguntarse ¿Cuánto del cine japonés existe en un emakimono? Una postal teatral que se volvió pintura y que ahora regresa a esa postura inicial. Quizás el corazón de una obra así pueda existir por siempre, y sufrir nuevas interpretaciones que respeten lo que lo llevó a ser lo que es.

Aunque el alma del “Yamanaka Tokiwa Monogatari Emaki” muy probablemente resida en la propia experiencia de Iwasa Matabei, como bien aventura Haneda en su obra. Hijo de Araki Murashige, caudillo militar y vasallo de Oda Nobunaga (uno de los grandes unificadores de Japón en el siglo XVI), a quien traicionó y del que resistió su asedio durante un año en Itami, donde tenía su castillo. Vencido, Murashige logró escapar, pero dejó atrás a aproximadamente 600 personas, entre las que estaba la mayor parte de su familia, que luego fueron atrozmente asesinadas. Entre ellas estaba Tashi, su esposa, quien dio su vida para que su hijo escape en brazos de su nodriza. De este modo, Araki Katsumochi fue criado en un templo en Kyoto, donde creció sin conocer el amor materno. Pronto cambiaría su nombre, para salvar su vida, por el apellido de soltera de su madre: Matabei.

Tashi, la madre de Matabei, en Into the Picture Scroll: The Tale of Yamanaka Tokiwa (2004)

Si su experiencia de vida fue volcada para pintar la historia de Tokiwa Gozen no lo sabemos a ciencia cierta, pero sí podemos trazar un paralelismo entre la madre de Matabei y ella. Graficar la venganza de Yoshitsune contra los asesinos de su madre, tal vez, fuera una forma de canalizar el dolor por haber perdido la suya en esas terribles condiciones. Quizás, al ver estos emakimono, estamos reflexionando sobre la historia de Iwasa Matabei, y la perspectiva de Haneda sólo sea una forma de clarificar esta lectura.

De un modo u otro, el cine de Sumiko Haneda posee como virtud darle una nueva existencia a aquello que el tiempo amenaza con borrar, reafirmando lo intangible para sostener la historia y las tradiciones que filma. Desde un cerezo milenario y la impermanencia como telón de fondo de la idiosincrasia local de un pueblo, hasta las tradiciones que sobreviven gracias al esfuerzo comunitario alrededor de un monte, o bien cómo la historia muchas veces confluye con la experiencia individual y cómo esta resiste al paso del tiempo mediante el arte.

Por eso, definir su cine en la categoría “documental” sería algo reduccionista. Sí, su cámara registra hechos, plasma realidades y reivindica las vidas que las rodean. Pero, al final, se centra en cómo todo esto encuentre un espacio de permanencia, en la memoria, en la posibilidad, aunque sea diminuta, de que su cine se vuelva eterno.

Después de todo, para Haneda, el cine es continuar existiendo cada vez que alguien vuelve a mirar.

Reseña: Fran Parisi @azylath

Imagen: FilmAffinity, Captura, Wikipedia

 

Referencias bibliográficas:

Amdur, E. (s. f.). Araki Murashige & Takayama Ukon. Kogen Budo. https://kogenbudo.org/araki-murashige-takayama-ukon/

ArtReview. (s. f.). How Haneda Sumiko changed Japan’s filmscape. ArtReview. https://artreview.com/how-haneda-sumiko-changed-japans-filmscape/

Nornes, A. M. (2026, 20 de febrero). Documentarists of Japan: An interview with Haneda Sumiko. The Theater of the Matters. https://theaterofthematters.com/blog-meta/documentarists-of-japan-an-interview-with-haneda-sumiko

Museo de Arte MOA. (2019). El fantástico Matabei: Un rollo ilustrado del cuento de Tokiwa en las montañas. Museo de Arte MOA. https://www.moaart.or.jp/es/event/matabe-2019-0831-0924/

Hashiura, T., & Katō, H. (2005). 生き生きと蘇る絵巻の力:羽田澄子インタビュー [El poder del emakimono que revive vívidamente: entrevista a Sumiko Haneda]. Yamagata International Documentary Film Festival. https://www.yidff.jp/interviews/2005/05i083-1.html

World Theatre II. (2009, abril). Japanese puppetry: From ko-joruri to bunraku. World Theatre II. https://worldtheatre2.blogspot.com/2009/04/japanese-puppetry-from-ko-joruri-to.html

Autor

  • Franco Parisi

    Franco Parisi es profesor de italiano y actualmente se encuentra estudiando la Tecnicatura Superior en Lengua y Cultura Japonesa en el Instituto Nichia Gakuin. Además, es cofundador del espacio Experiencia Minarai dedicado a charlas y talleres sobre cultura japonesa. En Alternativa Nikkei escribe desde su pasión por el cine japonés, al cual se acercó mediante las películas de Naomi Kawase y Yasujirō Ozu, allí integra una mirada sociológica e histórica en el análisis de la cinematografía nipona, con una perspectiva latinoamericana que hace de puente entre Argentina y Japón. También ha colaborado cubriendo eventos de la comunidad nikkei en Argentina y en otros relacionados con Japón en el país.

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