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  • Rafael tocando el sanshin en su presentación con Mayumi sensei y su grupo en JICA Okinawa.

El puente del sanshin

Un miembro de Sanshin Ryukyu Sapukai comparte sus vivencias

Rafael Kanagusuku aprovechó su estadía como becario en Okinawa para perfeccionarse también en una de sus pasiones artísticas, el sanshin. Una experiencia que lo hizo valorar aún más la labor de su sensei Teiichi China aquí en estas tierras.

Este año tuve la oportunidad de estudiar en el Okinawa International Center en Urasoe durante 5 meses (de febrero a junio de 2014) por una beca de JICA sobre administración de redes de computadoras. Dado que aquí toco en Sanshin Ryukyu Sapukai, estando allá no podía desaprovechar la oportunidad de contactar a Mayumi Yamakawa, una sensei de sanshin de Yonabaru, el pueblo de mis abuelos.

Pude conocerla en 2011 cuando se presentó con su grupo en una de las actividades relacionadas al Uchinanchu Taikai del que participé con mi esposa. El conjunto se llama “Shima jyoten” y está conformado por niñas de entre 5 y 15 años que tocan, cantan y bailan de una forma muy alegre y contagiosa. Por suerte me aceptó en sus clases, dos veces por semana de 19 a 21hs. Su escuela (estilo) es la del maestro Uezu Yuukou por lo que las partituras y la forma de cantar se respetan al pie de la letra y algunas canciones se tocan muy distinto a lo que yo estaba acostumbrado.

Como sensei es estricta. Ella empezó por corregirme la forma en que toco las cuerdas con el “bachi”. Me dijo que tengo que tocar una cuerda y apoyar el bachi en la cuerda de abajo (no como lo hacía yo como si fuera tocando la guitarra). Después me corrigió la rigidez de la muñeca, tenía que tener más movimiento (de arriba hacia abajo) porque de lo contrario es muy difícil tocar canciones rápidas. Y obviamente la forma de cantar, por la diferente rítmica de las canciones Y tal vez por ser un estudiante por unos meses, o porque no entiendo japonés, dejaba pasar algunas cosas de mi forma de tocar y cantar. Pero a las otras alumnas las corregía mucho más cuando no cantaban bien o tocaban mal.

Por otra parte, cuando alguien no sabía una canción (que generalmente era yo), hacía que todos tocaran lento y 1000 veces (si era necesario) para que entienda cómo se toca y lo pueda tocar por lo menos a una velocidad lenta. Y si me perdía en alguna canción, me decía los nombres de las posiciones, lo malo es que yo nunca me los aprendí por su nombre, así que hasta que lo procesaba ya habían pasado como 3 ó 4 tiempos!

Todo esto me hizo pensar en China sensei… De cuando empecé a ir a estudiar sanshin en COA. Él no sigue una escuela o estilo. Tampoco es tan estricto con la forma de tocar o cantar. Obviamente que nos corrige la postura, y cuanto más avanzamos con nuestros conocimientos, nos corrige la forma de cantar o de tocar. Pero no al principio. Porque él nos enseña a querer el sanshin y entender las canciones de minyou (folklore japonés). Sabe que si es estricto, tal vez uno no vuelve más. También sabe que no hay muchos sensei que enseñen a tocar sanshin, por eso cuida tanto a sus alumnos. Si tenemos una pregunta, él nos contesta, nos cuentas sus experiencias y explica la letra para que entendamos qué estamos cantando

El último día de ensayo, gracias a la ayuda de una amiga que me pudo traducir le conté sobre esto a Mayumi sensei y se mostró sorprendida y contenta.

Los estilos son bien distintos. Si se preguntan cuál es mejor, creo que no sirve comparar ya que las situaciones son completamente diferentes. Lo que sí me sirvió para apreciar mucho todo el esfuerzo que hace mi sensei Teiichi para que el sanshin quede grabado en los corazones de los que formamos parte de Ryukyu Sapukai.

 

 


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