Seminario de cocina de Okinawa en Buenos Aires

¿Cómo se dice “hospitalidad/agasajo” en Uchinaguchi, el idioma de Okinawa? ¿Utuimuchi, Ume-shi o Usagamiro-re? Esta fue una de las adivinanzas que Toshie Kinjo, maestra de nutrición en la Escuela Primaria Miyamori de la ciudad de Uruma, nos planteó en la primera parte del seminario de cocina tradicional de Okinawa, una clase especial que propuso un recorrido por el kyūshoku (almuerzo escolar); la historia del Okinawa Soba; las comidas de la cocina ceremonial y popular.

En la segunda parte, Chikako Murahama, miembro del Comité de Promoción del Registro del Patrimonio Cultural Intangible de la UNESCO en Cocina de Ryūkyū, presentó las iniciativas destinadas al registro.

Uno de los trabajos de Toshie Kinjo en la escuela es diseñar los menús del almuerzo escolar para 2500 chicos, a través del cual aprenden no sólo a tener una alimentación adecuada y conocer los ingredientes tradicionales de Okinawa, sino que además al participar activamente sirviendo la comida, también aprenden modales, gratitud hacia quienes cocinaron y hacia los agricultores que cultivaron los alimentos.

En cuanto a las técnicas, la profesora explicó que Chanpuru es una forma de cocinar que combina tofu (gran fuente de proteínas vegetales pero sin vitaminas ni fibra alimentaria) junto con vegetales estacionales, resultando un plato equilibrado y su versión más conocida es el Goya Chanpuru.

¿Por qué la cultura culinaria de Okinawa es tan particular? Porque fue creada mediante la combinación de alimentos ricos en nutrientes que crecen en el clima subtropical de las islas combinados con ingredientes del extranjero.

¿Y la respuesta a la adivinanza? Es Utuimuchi, porque durante el Reino de Ryūkyū la comida para agasajar a invitados extranjeros durante las ceremonias se denominaba Godan no Utuimuchi (5 niveles de agasajo).

Al final degustamos un dulce llamado Chinbin, algo así como panqueques hechos con azúcar negra. El seminario realizado por el Gobierno de la Prefectura de Okinawa, coordinado por WYUA (World Youth Uchinanchu Association) con el apoyo de JICA y el Centro Okinawense en la Argentina, fue una oportunidad para experimentar el encanto de la cocina okinawense en Buenos Aires.

¡Muchas gracias!

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