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140 años de encuentro entre Argentina y Japón

Hace 140 años llegaba Makino Kinzo, un inmigrante japonés considerado el primer japonés en radicarse en la Argentina. Nacido en 1859 en la actual prefectura de Kanagawa, llegó al país en 1886, probablemente como marinero de un barco mercante británico que naufragó o recaló en estas costas.

Tras su arribo, se estableció en la provincia de Córdoba, donde trabajó como maquinista en el Ferrocarril Central Argentino y llegó a integrarse al sindicato ferroviario. Su historia también refleja un proceso temprano de integración: se casó con una mujer argentina, Amalia Rodríguez, y formó una familia en el país.

Aunque su llegada fue un caso aislado y anterior a las corrientes migratorias organizadas, Makino Kinzo es considerado una figura fundacional de la comunidad japonesa en Argentina, ya que su presencia marca el inicio simbólico de la inmigración japonesa en el país.

140 años de encuentro entre Argentina y Japón

En el marco de los 140 años de vínculo entre Argentina y Japón, el sábado 21 y domingo 22 de marzo el Palacio Libertad fue sede de un evento cultural que puso en valor la historia compartida entre ambos países y el legado vivo de la comunidad nikkei en el país. La propuesta fue concebida como un espacio de encuentro, celebración e intercambio, orientado a fortalecer los lazos de hermandad construidos a lo largo de más de un siglo.

La programación incluyó una amplia variedad de actividades que reflejan la riqueza y diversidad de la cultura japonesa, desde demostraciones de artes marciales —como jūdō, karate y aikidō— hasta espectáculos de música y danza tradicional y contemporánea. Estas expresiones no solo evidencian la continuidad de las tradiciones, sino también su adaptación en el contexto argentino.

Asimismo, el evento incorporó talleres y exhibiciones de disciplinas artísticas como la pintura japonesa, el origami, el ikebana y el bonsai, junto con charlas a cargo de especialistas que abordaron la trayectoria de la inmigración japonesa en la Argentina, su proceso de arraigo y su aporte al desarrollo cultural y social del país.

De este modo, la iniciativa no solo celebró un aniversario significativo, sino que también reafirmó el papel central de la comunidad nikkei como puente cultural entre Argentina y Japón, destacando la vigencia de sus tradiciones y su proyección hacia el futuro.

Voces protagonistas: testimonios de autoridades y referentes culturales

«En realidad fue una iniciativa del ex-Embajador Yamauchi que dijo ‘en el 2026 se cumplen 140 años de la inmigración, ¿qué podemos hacer?’ y acá estamos. La idea, de todas maneras, es que todo el año todas las actividades de las distintas agrupaciones nikkei en Argentina se estén desarrollando dentro del marco de esta celebración», comentó Victor Murase, presidente de la Federación de Asociaciones Nikkei en la Argentina (FANA).

Hablamos con Juan Carlos Yamamoto, sensei de jūdō, quien nos contó que este deporte también está cumpliendo 120 años desde su ingreso al país. «El jūdō llegó a la Argentina en el año 1906 de la mano del sensei Yoshio Ogata que lo trajo la Armada Argentina en la Fragata Sarmiento», indicó.

Luis Lemos, sensei de karate-dō de Okinawa, explicó la diferencia entre este arte marcial como budō y como deporte. «Nosotros no practicamos karate-dō deportivo, nosotros hacemos karate-dō tradicional. La diferencia es que si bien hay una faceta deportiva en la que se compite nosotros hacemos karate-dō como cultura. No es considero en Okinawa un deporte, sino parte del acervo cultural», aclaró.

Finalmente, Cristian Delfino, sensei de aikidō manifestó su visión ante la pregunta de qué es este arte marcial. «Es bastante interesante la pregunta y bastante compleja la respuesta. Porque las palabras a veces pueden limitar de qué se trata esto. Creo que aikidō es un arte marcial de construcción y no de destrucción. El fundador de este arte marcial vio la oportunidad de que la práctica de este budō fuera una chance de poder vencerse a uno mismo los propios obstáculos más que un arte marcila hacia otra persona, sino con otra persona», dijo Delfino.

Historia que nos une, legado que nos inspira

A 140 años de aquel primer encuentro que marcó el inicio del vínculo entre Argentina y Japón, la historia continúa escribiéndose a través de gestos cotidianos, prácticas culturales y espacios de intercambio como este. Lejos de ser un lazo estático, se trata de una relación viva, sostenida por generaciones que han sabido preservar sus raíces mientras construyen nuevas formas de identidad en diálogo con la sociedad argentina.

En este recorrido, la comunidad nikkei ocupa un lugar central como puente entre ambos países, no solo como heredera de una tradición, sino también como protagonista activa en su difusión y resignificación. Eventos como este reafirman que la cultura no solo se conserva: se comparte, se transforma y proyecta hacia el futuro.

Así, entre memorias, enseñanzas y nuevas generaciones, el espíritu de aquel primer encuentro sigue vigente, renovándose en cada expresión cultural, en cada historia personal y en cada espacio que celebra la conexión entre Argentina y Japón.

Acerca de Nahuel Murru

Nahuel Murru es Técnico Superior en Periodismo, recibido del Instituto Sudamericano para la Enseñanza de la Comunicación (ISEC). Además, es Técnico Superior en Cultura y Lengua Japonesa. Brinda clases de japonés. Está, además, interesado en la cultura asiática, tanto como los mangas, animes, doramas, música, deportes y videojuegos.

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